A este mismo esquema compositivo corresponde la catedral de Atenas, la iglesia del monasterio de Daphni, que usa trompas en lugar de pechinas, y los conjuntos monásticos del Monte Athos en Grecia. Arquitectura bizantina. La perspectiva es típica del tipo bizantino, es decir, inversa, abriéndose las líneas conforme se alejan de los ojos del espectador. Para ese momento momento la misma pasó a llamarse Constantinopla. En esta iglesia de San Vital están ya prefigurados los rasgos más característicos de la estilística en la arquitectura medieval de Occidente, sobre todo en los que se refiere al sentido vertical de la construcción en detrimento de la horizontalidad precedente. Es casi rectan… A pesar de que la arquitectura bizantina guardaba relación con el estilo cristiano, la misma poseía características que la volvían única. Podemos destacar el Pantocrátor del Museo de Santa Sofía de Constantinopla. En esta Segunda Edad de Oro el arte bizantino se extendió a Armenia, en Kiev se construye la iglesia de Santa Sofía en el año 1017, siguiendo fielmente los influjos de la arquitectura de Constantinopla se estructuró en forma basilical de cinco naves terminadas en ábsides, en Nóvgorod se levantan las iglesias de San Jorge y de Santa Sofía, ambas de planta central. Después del período de la lucha de los iconoclastas, aunque pobre en monumentos, comienza, en torno al año 850, el arte bizantino medio o Segunda Edad de Oro que perdura hasta el año 1204, cuando Constantinopla es conquistada por los cruzados; en esta época esencialmente se consolidan los aspectos formales y espirituales del arte bizantino; es la verdadera etapa creadora y definidora de la estética bizantina. La pintura y los mosaicos bizantinos, más que su escultura, han tenido una singular importancia en la historia de las formas de representación plástica, por cuanto que han servido de puente a los modelos cristianos orientales hacia Europa, así como a la transmisión de las formas clásicas cuando en Occidente había desaparecido por la acción de los pueblos bárbaros, y por último, el arte bizantino ha sido la fuente principal en la fijación de la iconografía occidental. Las iglesias hechas en la arquitectura bizantina eran alargadas hasta llegar un poco antes de la cúspide. La obra maestra de del arte musivario, es sin duda alguna, el conjunto de mosaicos de San Vital de Rávena, compuestos hacia el año 547, y en los que se representan varios temas bíblicos y en los laterales del ábside los grupos de Justiniano I y de su esposa Teodora con sus respectivos séquitos. La plástica escultórica bizantina supuso la culminación del arte paleocristiano, manteniendo sus técnicas y su estética de progresivo alejamiento de las cualidades clásicas: la mayor rigidez, la repetición de modelos estereotipado, la preferencia del bajorrelieve a las obras de bulto redondo. El contenido de este artículo incorpora material de una. Este hecho va a dar origen al que será el Imperio bizantino, que tiene ya como capital a Constantinopla, ciudad fundada por el emperador Constantino. Del mundo romano y paleocristiano oriental mantuvo varios elementos tales como materiales de ladrillo y piedra para revestimientos exteriores e interiores de mosaico, arquerías de medio punto, columna clásica como soporte, etc.Pero también aportaron nuevos rasgos entre los que se destaca la nueva concepción dinámica de los elementos y un novedoso sentido espacial y, sobre todo, su aportación más importante, el empleo sistemático de la cubierta abovedada, especialmente la cúpula sobre pechinas, es decir, triángulos esféricos en los ángulos que facilitan el paso de la planta cuadrada a la circular de la cúpula. Esta iglesia ha sido la única que ha conservado su atrio original realizado con arquitectura bizantina. De esta manera, el estilo por estos lugares era realizar una imitación de las medidas proporciones dependiendo del tamaño de la cruz. Dethier, un erudito que vivió en Constantinopla y que tenía conocimiento acerca de la topografía de la ciudad medieval, comentaba de los 19 sarcófagos en el heroon de Constantino y de otros 17 para el de Justiniano. En el siglo VI y VII se realizaron muchas obras en Constantinopla. La construcción dio como concluida a solo seis años bajo la supervisión de dos arquitectos de renombre, quienes poseían un basto conocimiento de matemática y mecánica: Antemio de Trales e Isidoro de Mileto. Asimismo se multiplican los templos bizantinos por los valles del Danubio, por Rumania y Bulgaria, llegando hasta las tierras rusas de Moscú donde sobresale la iglesia de la Asunción del Kremlin, en la Plaza Roja, realizada en tiempos de Iván el Terrible (1555-1560), cuyas cinco cúpulas, la más alta y esbelta en el crucero y otras cuatro situadas en los ángulos que forman los brazos de la cruz, resaltan por su coloración, por los elevados tambores y por su característicos perfiles bulbosos. Los diseños realizados bajo este estilo arquitectónico también se ven reflejados en las creencias cristianas de los integrantes de cada región del Imperio. Más tarde, en la época de Justiniano I (527-565) se inicia la primera etapa específicamente bizantina: es la Primera Edad de Oro que comprende los siglos VI y VII, es la etapa de formación del arte bizantino en sus aspectos formales. El arte bizantino es una expresión artística que se configuró a partir del siglo IV, fuertemente enraizada en el mundo helenístico y oriental, como continuación del arte paleocristiano. Como se habrá percatado, la arquitectura bizantina ha tenido una larga trayectoria en la historia en donde ha evolucionado y perfeccionado hasta volverse un estilo arquitectónico destacado en todo el mundo. A pesar de esto, cada uno de los gobernantes de los pueblos tenía una serie de labores que debía cumplir, por medio de esto se estableció la división de poder. A pesar de esto, en el interior de la iglesia no se encuentra ninguna tumba. En uno y otro caso era obligado la colocación sobre ellos de un cimacio o pieza troncopiramidal decorada con diversos motivos y símbolos cristianos. La época dorada de este arte coincide con la época de Justiniano. En varias ocasiones se intentó separar el poder que había entre el este y el oeste, con el propósito de brindar una organización más adecuada al Imperio. En contraposición, al este del Imperio el estilo bizantino empleaba una cruz con proporciones iguales tanto horizontal como verticalmente. En una de las manos tiene el dedo índice levantado y en la otra mano las Sagradas Escrituras. A decir verdad, gran parte de sus políticas no eran muy diferentes a las dadas por  Constantino, aunque Justiniano tomó el poder en el año 518. Las imágenes de mosaico fueron constituidas por artistas que utilizaban las piezas de piedras pequeñas y coloridas colocadas en las paredes. Esta imagen denota temor, mando e incluso miedo. Después del dominio europeo, con la dinastía de los Paleólogos, se da paso a la Tercera Edad de Oro que se centra en el siglo XIV y que finaliza con la toma de Constantinopla en el año 1453. Los terrenos que colonizaron los romanos eran parte de una gran diversidad de grupos culturales, debido a esto, el proceso de adaptación de los pueblos del Imperio fue lento y problemático. Para empezar, se debe tener presente que esta arquitectura comenzó en el siglo VI, cuando las construcciones empezaron a liberarse del estilo tradicional gracias a la libertad creativa de los arquitectos de la época. La construcción, cuyo plano de diseño fue repetido en la edificación de la iglesia de San Vital en Rávena, tiene la forma de un octógono impuesto en un cuadrado irregular. En su arquitectura influyó el gusto por la escenografía de las ceremonias de la Corte, manifestado en forma de atención a la perspectiva. Este tipo nuevo de iglesia se plasma en la desaparecida iglesia de Nea de Constantinopla (881), construida por Basilio I. En su interior se llevaron a cabo una serie de debates con comentarios hirientes hacia los arrianos y trinitarios en el marco de los enfrentamientos teológicos entre ambos. La arquitectura bizantina es una de las ramas del arte bizantino que surgió junto con un Imperio alrededor del siglo VI. En la ciudad mencionada se encuentra una de las edificaciones religiosas más importantes construidas por Justiniano: la iglesia de San Vital de Rávena. La misma se trata de un edificio con planta central cuadrada con octógono en el centro, que está cubierto por una cúpula gallonada sobre ocho pilares y nave en su entorno. Las columnas bizantinas se fueron alterando con el paso de los años, y en muchas edificaciones se pudo notar como fueron utilizando componentes principales de la cultura tradicional romana. Las labores que llevó a cabo durante su gobierno se recuerdan sobretodo por su deseo de renovar la cultura del Imperio. De las semejanzas más reconocidas de ambos estilos arquitectónicos se puede hacer mención del uso de mosaicos en las decoraciones en algunas superficies. La arquitectura bizantina surgió durante la expansión del Imperio romano hacia el sudoeste de Europa y el norte de África. En el artículo de hoy, expondremos de forma detallada todo lo relacionado con este estilo arquitectónico, sus características, historia, construcciones importantes y mucho más. La iglesia de Santa Irene es un ejemplar ideal para representar la transición de las iglesias de planta basilical a una planta de cruz griega inscrita en un cuadrado. La primera iglesia de Santa Irene fue llevada a cabo durante el reinado del Emperador Constantino I el Grande en el siglo IV, convirtiéndose en primera de las iglesias de la ciudad de Constantinopla. Paralelamente se desarrolla la realización de miniaturas para los códices purpúreos, llamados así por el uso de fondos de púrpura. La arquitectura bizantina con aspectos iguales y centrales puede ser valorada en su totalidad en una de las construcciones religiosas más importantes de Turquía: la iglesia de Santa Sofía, también llamada  Hagia Sophia. Los nuevos tipos iconográficos se adaptan simbólicamente, según un programa prefijado (''Hermeneia''), a las diferentes partes del templo: el Pantocrátor (Cristo en Majestad bendiciendo) en la cúpula, el Tetramorfos (cuatro evangelistas) en las pechinas, la Virgen en el ábside, los santos y temas evangélicos en los muros de las naves. La arquitectura bizantina está dividida en tres períodos: la primera edad de oro, la segunda y la tercera. Los diseños de las cúpulas fueron evolucionando a medida que el tiempo fue pasando hasta que finalmente se quedó con una forma parecida a la de una cebolla. Asimismo, también se tiene la hipótesis que su construcciones no haya sido más que un posible ensayo y error para posteriormente levantar la iglesia de Santa Sofía. Pero las obras capitales de la escultura bizantina son las pequeñas obras, dípticos y cajas, talladas en marfil, destacándose el díptico Barberini, Museo del Louvre, del siglo V, o la célebre Cátedra del obispo Maximiano, en Rávena, tallada hacia el año 533 sobre placas de marfil con minucioso trabajo. En la parte de las paredes, las mismas estaban divididas en tres secciones: en la parte inferior se apreciaban las representaciones terrestres, la sección medio era para las representaciones de transición y la superior se disponía para representar el cielo. Este acontecimiento se observa principalmente en las ciudades que se encontraban al oeste del Imperio, como por ejemplo la emblemática ciudad de Rávena. El arte bizantino se dividió en cuatro grandes etapas: En la Primera Edad de Oro, época de Justiniano I, siglo VI, se realizan las más grandiosas obras arquitectónicas que ponen de manifiesto los caracteres técnicos y materiales, así como el sentido constructivo que caracteriza el arte bizantino de este período. El Imperio Bizantino tenía su capital en Bizancio (ahora Estambul – Turquía), un nombre que precedió al nombre de Constantinopla, en honor del emperador romano Constantino, quien lo fundó como la segunda sede del Imperio Romano, mientras llegaba a … Las columnas bizantinas no solo eran un componente principal el cual caracterizaba este estilo arquitectónico, sino que también era el punto de diferenciación del estilo romano tradicional. La característica primordial que resaltaba de estos elementos es que estaban formados por color y luz, ejerciendo funciones didácticas y sobre todo simbólicas. Entre sus principales edificaciones se pueden mencionar las reconstrucciones de iglesias caídas a lo largo y ancho de todo el Imperio romano. El largo período de tiempo abarcado por la arquitectura bizantina suele dividirse en tres subperíodos claramente diferenciados: El propósito de esta construcción era hacer una combinación entre la composición de una basílica de gran longitud con un edificio centralizado de manera única. El levantamiento de este monumento religioso se realizó bajo un periodo corto de tiempo, teniendo en cuenta las implicaciones tecnológicas de la época. Algo más tardía son las escuelas veneciana y cretense donde sobresalió Andrea Riccio de Candia, a quien se atribuye la creación del famosísimo icono de la Virgen del Perpetuo Socorro. La edificación de esta iglesia se llevó a cabo sobre una colina de la ciudad, su función principal era servir como lugar para albergar en su interior el cuerpo del Emperador Constantino, convirtiéndose como la más antigua de la Cristiandad en ser consagrada a los Santos Apóstoles, y teniendo sus inicios con el surgimiento de la ciudad de Constantinopla sobre la antigua Bizancio. En Italia descuella la anteriormente citada basílica de San Marcos de Venecia, del año 1063, planta de cruz griega inscrita en un rectángulo y cubierta con cinco cúpulas sobre tambor, una sobre el crucero y cuatro en los brazos de la cruz, asemejándose en su estructura a la desaparecida iglesia de los Santos Apóstoles de Constantinopla. La arquitectura bizantina es un estilo de construcción que floreció en el imperio del emperador romano Justiniano entre el año 527 y 565 dC.Además de un uso extenso de mosaicos interiores, su característica definitoria está marcada por el uso de una cúpula elevada, … En el siglo VI durante el reinado del emperador Justiniano, gran mecenas de las artes, se realizaron muchas construcciones tanto en Constantinopla como en Rávena.En Constantinopla hizo construir la iglesia de Santa Sofia dedicada a la Sabiduría divina. Lo cual era posible ya que los pueblos del Mediterráneo estaban unidos por medio de la cultura que había impuesto el anterior Imperio macedónico, así como las influencias culturales griegas. Dado que esta iglesia tiene mucho parecido con la Iglesia de Santa Sofía se tiene la sospecha que ambas construcciones se llevaran a cabo por los mismos arquitectos: Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto. En la zona del oeste, la cruz presentaba su pieza vertical más larga que la horizontal. Son la iglesia de San Apolinar in Classe y la iglesia de San Apolinar Nuovo, ambas de la primera mitad del siglo V y con destacados mosaicos. La construcción de la misma fue supervisada por el Emperador Justiniano y es vista como una de las edificaciones más destacadas llevada a cabo por el pueblo bizantino. En la misma época que se realizó la anterior iglesia pero a mitad del siglo VI, se construyó la iglesia de planta rectangular con dos cúpulas de la Santa Paz o mejor conocida como Santa Irene, originaria de Constantinopla y que en la actualidad constituye a un museo. Un gran número de ciudades que conformaban el Imperio bizantino pasaron a ser grandes exponentes  de obras arquitectónicas que guardaban cierta similitud con las edificaciones cristianas. En algunas circunstancias era obligatorio el colocar sobre ellos un cimacio o pieza troncopiramidal decorada con diversos motivos y símbolos de la religión. Además, se incorporó nuevamente el método de las iglesias más alargadas y no centralizadas conforme avanzó la arquitectura bizantina. En la catedral de Cuenca se encuentra el díptico de los déspotas de Epiro correspondiente a la escuela yugoslava. Las labores textiles se inspiraron en los modelos sasánidas (motivos encerrados en círculos); en la orfebrería sobresale el uso de los esmaltes sobre metales preciosos, siguiendo la técnica del tabicado o alveolado de origen germánico, en el que los colores se separan por filamentos de oro. De la primera época es el Génesis de Viena, del siglo V, los evangeliarios de Rábula y de Rossano, ambos del siglo siguiente. Las obras más destacadas son las labores ornamentales de los capiteles con motivos vegetales y animales afrontados como son los de San Vital de Rávena o los sarcófagos de la misma ciudad en los que se representan los temas del Buen Pastor. Surgirá una nueva Edad de Oro, la segunda, que supondrá el apogeo de las artes figurativas, irradiando su influjo al arte islámico, por entonces en formación, y al naciente arte románico europeo. El método que se empleaba para realizarlos era lo que se conocía como opus tesselatum el cual se basa en mezclar vidrios de color con piedras. Sus arquitectos fueron Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto, que ya habían trabajado para el emperador en construcciones militares. Sin embargo, el Imperio no dejó de considerarse como uno solo, es decir, aunque hubieran dos emperadores (uno en el este y otro en el oeste), seguían siendo parte del Imperio romano. Se destacan el Menologio de Basilio II (Biblioteca Vaticana) y el tratado de Cinegética de Oppiano (París). Segunda Edad de Oro Bizantina: 913 - 1204, momento en que los cruzados destruyen Constantinopla. La planta, muy original, combina la planta basilical y la central. Las tareas de edificación fueron realizadas bajo los métodos arquitectónicos habituales de la época y lugar, es decir, utilizaban ladridos atados con capas de mortero, dándoles a cada uno casi la misma capacidad de resistencia que la de las capas de ladrillos. En algunas ocasiones esta construcción recibe el nombre de la pequeña Santa Sofía (aunque en realidad es algunos años más joven que la iglesia Santa Sofía), y en la actualidad fue transformada en una mezquita. Esta iglesia sufrió una remodelación a manos de Justiniano I, y fue tomada como modelo de la basílica de San Juan de Éfeso y de la de San Marcos de Venecia, obra del siglo XI. Puesto que los habitantes de esta ciudad poseían un origen romano, la arquitectura de este tipo estuvo basada en los principios de la arquitectura romana. Tras la sistemática destrucción del período iconoclasta hay una vuelta al culto de las imágenes, pero para no caer en la idolatría y por influjo de las nuevas corrientes islámicas desaparece la figura humana en la os (marfil) que proporcionan pequeñas piezas, son los caracteres más destacados de la estatuaria bizantina de la estatuaria exenta. Al igual que los otros componentes, las cúpulas eran uno de los elementos más destacados de la arquitectura bizantina. Se caracteriza por el aire melancólico, de intensa espiritualidad, en la que el ángel del centro, con túnica roja, se cree que representa a Cristo con un árbol al fondo; el de la izquierda representa a Dios Padre y el de la derecha al Espíritu Santo. En la Primera Edad de Oro, época de Justiniano I, siglo VI, se realizan las más grandiosas obras arquitectónicas que ponen de manifiesto los caracteres técnicos y materiales, así como el sentido constructivo que caracteriza el arte bizantino de este período. A este mismo momento de la primera mitad del siglo V, corresponde la iglesia rectangular con dos cúpulas de la Santa Paz o de Santa Irene, también en Constantinopla. En esta ciudad se encontraba un punto óptimo para realizar las labores comerciales entre Asia y Europa, además de tener una conexión directa con el mar Negro y el Mediterráneo. En las etapas siguientes descollaron los salterios, con abundantes representaciones en toda la página o en los márgenes llenas de sentido narrativo. Desde sus primeros momentos, Bizancio se consideró como el continuador político del Imperio Romano. Cada uno de los heroon hay diferentes tumbas modernas o antiguas, sin poseer algún tipo de orden en cuanto a su cronología. Estas bóvedas semiesféricas se construían mediante hiladas concéntricas de ladrillo, a modo de coronas de radio decreciente reforzadas exteriormente con mortero, y eran concebidas como una imagen simbólica del cosmos divino. https://www.tallericonograficosanlucas.com/ (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión). Los modelos más repetidos son las figuras de Cristo con barba partida y edad madura (modelo siríaco) y de la Virgen que se presenta bajo diversas advocaciones (Kyriotissa o trono del Señor en la que sostiene sobre sus piernas al Niño, como si fuera un trono; Hodighitria, de pie con el Niño sobre el brazo izquierdo mientras que con el derecho señala a Jesús como el camino de salvación - es el modelo desarrollado en el gótico -; la Theotokos, o Madre de Dios, ofrece al Niño una fruta o una flor; la Blachernitissa o Platytera con una aureola en el vientre en el que parece el Niño indicando la maternidad de la Virgen). Otro de los emperadores que estuvo mucha influencia con el nuevo estilo arquitectónico de la ciudad fue Justiniano. Justiniano y su esposa Teodora realizaron su reconstrucción entre los años 536-550, retomando la consabida planta en cruz griega de la iglesia constantiniana,con una enorme cúpula en la parte más alta. Primera Edad de Oro Bizantina: 527 - 726, año en el que aparece la querella iconoclasta. Pero la obra cumbre de la arquitectura bizantina es la Iglesia de Santa Sofía, iglesia de la divina sabiduría, dedicada a la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, construida por los arquitectos Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto, entre los años 532 y 537, siguiendo las órdenes directas del emperador Justiniano I. También fue importante la desaparecida iglesia de los Santos Apóstoles de Constantinopla, proyectada como mausoleo imperial e inspirada en la iglesia de San Juan de Éfeso, ofrecía un modelo de planta de cruz griega con cinco cúpulas ampliamente imitada en todo el mundo bizantino, por ejemplo en la famosa iglesia bizantina de San Marcos de Venecia, obra del siglo XI.
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